Cómo evitar que a tu hijo se le dan mal las matemáticas

einsteinNo es que yo sea tan inteligente, es simplemente que persevero mas tiempo ante los problemas.
— Albert Einstein

Somos el producto de las historias que nos contamos a nosotros mismos.

Tendría unos once o doce años, no recuerdo bien. Lo que si recuerdo es que esa tarde me habían mandado de deberes unos problemas de matemáticas. Me puse a hacerlos en casa, pero no había forma, no me salían.

Después de 15 minutos intentando, no daba con la tecla, y estaba a punto de darme por vencido. Total, ¿qué más da llevar un problema sin resolver mañana?

El caso, es que por cualquier razón, no me di por vencido. Al rato de seguir intentándolo al fin di con la tecla y resolví el problema. La satisfacción de resolverlo me puso una sonrisa en la cara y me hizo sentir bien.

Al día siguiente, me puse a hacer los deberes de matemáticas con la ilusión del que juega a la Playstation y quiere pasar de nivel. Me lo tomé como un juego.

Siempre me he dicho que si yo me hubiera dado por vencido ese día, y dejado el problema sin resolver, tal vez no hubiera sido nunca ese niño al que se le dan bien las matemáticas.

Evita que tu hijo claudique y se diga “no me me dan bien las mates”. Esa va a ser la diferencia fundamental en que así sea o no.

Haz tu elevator pitch memorable

No es fácil contar en 30 segundos quién eres, que problemas resuelves, que te hace distinto a la competencia, y por qué seria bueno que la otra persona te llamaraHay muchas fórmulas y plantillas en la red, pero es difícil dar con un resultado que enganche.

Sigue una fórmula literal, que empaquete tanta información en 30 segundos, y es probable que tu interlocutor quede confuso, cuanto menos.

El objetivo del elevador pitch no es firmar un pedido cuando el cliente salga del ascensor. El objetivo es despertar su curiosidad. Conectar para que la otra persona quiera saber más de ti y tu solución. Nunca nadie ha comprado nada en un ascensor, dice Seth Godin.

Elementos como intriga, sorpresa, inesperado, te harán a ti y tu mensaje más memorables.

Daniel Pink entiende un pitch como una invitación “intrigante” a tener una conversación. Su video te puede inspirar alguna idea. Sobre todo en un mundo donde es improbable que tu pitch lo hagas en un ascensor.

Resumén de las 6 ideas en el video:
1. El cuento:
Las historias funcionan. Y que mejor que la fórmula narrativa del cuento clásico, que también es la de Pixar.
Érase una vez —- .
Cada día, —–.
Debido a ello, —-. Debido a ello, —–.
Hasta que al final —–.

2. Email’s pitch – Qué pones en él Asunto
Hay 2 opciones: Algo que sea útil, o que despierte curiosidad.

3. Rimas
Por infantil que parezca, está demostrado que las rimas facilitan la fluidez de procesamiento del lenguaje. De ahí el poder de los refranes.

4. Preguntas
Al contrario que la aseveraciones, las preguntas despiertan la actividad en la mente del interlocutor. Ante preguntas, estamos programados para que nuestra mente se active y busque respuestas

5. Twitter
Dos formulas de tweets que funcionan: los que informan, o los que preguntan.

6. Una Palabra
Adueñarse una palabra. Conseguir que una palabra o un concepto se asocie a tí o a tu producto es una de las formas más poderosas de influencia.

Una de las formas más efectivas de influir en otras personas, es descubrirles necesidades o retos, que ellos no sabían que tenían.

¿Cuál es tu elevator pitch? ¿Qué fórmula te ha funcionado?¿Qué elevator pitch recuerdas que te ha impactado?

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7 consejos para encontrar tu idea de negocio

paul-graham

Emprender o emigrar, es lo que la mayoría de los jóvenes se plantean en esta situación de crisis en España. Acabo de volver después de 8 años en Asia, así que no le voy a quitar a nadie las ganas de ir a descubrir mundo. Pero si te quedas a levantar España, emprender es el camino.

Si aún no tienes una idea por la que apostar, escucha lo que dice Paul Graham, un hombre que sabe de lo que habla, y ademas le gusta compartirlo. Su ensayo How to Get Startup Ideas es algo largo, pero merece la pena. Si no tienes tiempo, aquí tienes un resumen de sus enseñanzas.

1. Resuelve un problema que conozcas bien.
Busca resolver problemas que sean reales e importen a alguien. Centrarse en solucionar un problema que TU tienes es la mejor manera de garantizar que el problema existe.

Las ideas de negocio “ingeniadas” que parecen buenas sobre el papel en buena lógica, normalmente se acaban centrando en problemas que nadie tiene. Son como las ideas que un guionista de serie de TV crearía para un personaje que fuera un emprendedor. Son ideas que parecen plausibles, pero que en el mundo real rara vez funcionan.

2. ¿Quién necesita lo que te propones hacer? ¿Quién lo necesita ahora mismo?
Según Graham las buenas ideas suelen centrarse en resolver algo que afecta a unas pocas personas que tienen un gran interés en ello. Las ideas “ingeniadas” suelen interesar a mucha gente, pero de una forma muy débil.

Pregúntate quién va a necesitar tus servicios. ¿Lo necesitan tanto que estarían dispuestos a usar incluso una primera versión incompleta de tu solución? Si no puedes contestarte es probable que debas replantearte la idea.

3. A la vanguardia en lo tuyo.
¿Estás a la última en tu campo de especialidad? Una buena idea vendrá como el resultado de un estímulo externo sobre una mente preparada. Para tener una brillante idea de negocio, debes convertirte en el tipo de persona que tiene esas ideas.
Si estás a la última en un campo cambiante, cuando tienes una intuición de que algo merece la pena hacerse, es probable que estés en lo cierto.

Las ideas que crecen orgánicamente de la experiencia de sus creadores suelen resultar la más exitosas. El verbo a usar no es “pensar una idea” sino “descubrirla”.

4. Construye aquello que te parezca interesante.
Descubrir una buena idea requiere tiempo. Puedes controlar el ritmo al que aprendes y te pones al día en un tema puntero. Pero no tienes demasiado control sobre los estímulos que pueden iluminar tu idea.

Así como “ingeniar” ideas de negocios suele producir ideas malas, muchas veces trabajar en experimentos o en cosas que parecen juguetes se puede acabar convirtiendo en algo importante.
Piensa que los microordenadores eran solo hobbies o juguetes de aficionado cuando Apple y Microsoft empezaron en los 70.

5. La intersección de campos dispares de conocimiento es una fuente productiva de ideas.
Si eres un experto en software y empiezas a aprender de otro campo, es posible que encuentres problemas que puedes ayudar a resolver programando. Si eres un informático, en lugar de tomar un curso de emprendimiento, haces mejor en tomarlo de genética, por ejemplo. O mejor aun, ponte a colaborar con una empresa de biotecnología.

6. Mejor una buena idea que tenga competencia, que una mala sin ella.
No te debe preocupar entrar en un mercado donde hay competidores, siempre que tengas un punto de vista que los otros no están contemplando.

Porque las buenas ideas parecen obvias, cuando tengas una es probable que sientas que vas tarde. Eso es un buen signo.

7. No descartes lo difícil y feo. Hay dos “filtros” que debes desactivar cuando descubras ideas: el de hacer solo cosas cool, y el de no hacer lo que te da miedo.

Los siete puntos se pueden resumir en dos:

Ponte a la última en tu campo, y construye lo que te parezca interesante.

Según un estudio de Harvard un 40% de las startups fracasan. No es muy alentador pero, lo cierto es que si tienes una idea buena, crees en ella y trabajas duro, el aprendizaje habrá merecido la pena.

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6 armas esenciales de persuasión

Tendemos a pensar que tomamos decisiones como seres racionales, basándonos en criterios lógicos. La realidad es que la cantidad de información que recibimos es tal, que hemos desarrollado atajos que nos guían en nuestras decisiones.

Robert Cialdini, ha estudiado esos atajos durante años, y su Influence es un clásico desde hace décadas. El siguiente video es un resumen de sus principios.

Y aquí están resumidos:

1. Reciprocidad.
“Hoy por ti mañana por ti”. La gente tiende a devolver favores. Sobre todo si el favor es personalizado e inesperado.

2. Escasez (Scarcity) – La percepción de que un bien es escaso, incrementa su valor. Todos conocemos el efecto del “solo nos queda una habitacion disponible”. En tu negocio, diferenciarte, haciéndote único y mostrando a tus clientes que se pierden sin tus servicios, es una forma de usar este principio.

3. Autoridad – La gente tiende a hacer caso a personas que representan autoridad y a personas con credibilidad. ¿Qué te hace más creíble ante de tus clientes? El vídeo da algún truco curioso en este aspecto.

4. Consistencia – Si alguien se compromete con una causa, por pequeño que sea el compromiso que pidas, aumentas la probabilidad de que acepte un compromiso mayor en el futuro.

5. Gustar – La gente se deja convencer más fácilmente por otras personas de su agrado. Nos tienden a gustar personas que: a) son parecidas a nosotros, b) nos dan cumplidos sinceros, c) que cooperan con nosotros con un objetivo común.

6. Consenso – “¿Dónde va Vicente? donde va la gente”. Por eso es tan importante mostrar quienes apoyan tu causa. Eso hace más probable que otros se unan a ella.

 

Un nuevo concepto en Planes de Negocio

El plan de negocio de 100 páginas ha muerto. Y también de 50. Si estas pensando en emprender necesitas un plan de negocio. Si tu negocio no es tradicional, lo que no necesitas es perder tu tiempo escribiendo un plan de negocio siguiendo los cánones del siglo pasado.

Según Mike Michalowicz, autor de Toilet Paper Enterpreneur, solo necesitas 3 documentos de una página para lanzar un negocio y no perder el norte de adonde vas:

  1. Un plan de Prosperidad: Escribe en una página tu credo y tu visión del éxito. La claridad con que concibas tu visión es mucho más importante que saber exactamente el camino que te llevará hasta ella.
  2. Un plan Trimestal: Escribe en una página una descripción detallada de lo que debes conseguir en los siguientes 90 días, para acercarte a tu Destino.
  3. Métricas Diarias: Los números que miden la salud de tu negocio.

El éxito de un negocio no consiste en tener razón, sino en estar comprometido con una visión.

Comprométete a ser el mejor en una sola cosa: Calidad, Precio o Conveniencia. Centra todo tu atención en ello. En las otras dos áreas te basta con ser del montón. No malgastes recursos en intentar ser muy bueno en más de una.

Lo más importante: Haz siempre sentir a tus clientes mejor de lo que lo hace la competencia. Siempre.

En emprender, pasaron los tiempos del apunta y dispara. Ahora estamos en el dispara, y luego apunta.

¿Quién más quiere aprender Inglés leyendo?

Uno de los hábitos sencillos para mejorar tu Inglés es la lectura.

Ahora que Amazon está en España, no tienes excusa con el Kindle. Busca lecturas con las que te sientas confortable. Un truco que me contaron hace mucho es leer de autores españoles o latinos, traducidos al Inglés. Es más normal que encuentres un vocabulario sencillo. Lo bueno es que el Kindle siempre puedes descargarte una muestra gratis antes de comprar.

Como ejemplo aquí tienes dos libros de Paulo Coelho de fácil lectura en Inglés y uno de un autor español indie que escribe con un Inglés muy sencillo:

Pero si te asusta empezar una novela, aquí tienes un relato corto de ficción con un trasfondo de actualidad: la corrupción y el suicidio de Aaron Swartz.
Aaron — A brief story about corruption and ideals
Se lee rápido, engancha y con un vocabulario reducido.

¿Qué otras historias cortas o libros conoces que sean fáciles de leer en Inglés?

Tres reglas básicas para evitar perder tu tiempo en reuniones

meetings

meetings (Photo credit: Amanda Schutz)

Las reuniones son una herramienta imprescindible para liderar y para trabajar con personas. Sin embargo, ¿cuántas veces sientes que pierdes tu tiempo en reuniones innecesarias, o que se alargan sin rumbo?

Algunas startups llegan incluso a prohibirlas en ciertos días de la semana.

La próxima vez que organices una reunión, o que te inviten a una, asegúrate de que no pierdes tu tiempo. Éstas son tres reglas básicas:

Regla #1: Evita reuniones innecesarias.

Robert Pozen sugiere que una reunión es necesaria solo si sirve para:

- Discutir problemas o dificultades para que sean tratados.
- Desarrollar nuevas ideas o nuevas formas de aproximar un tema.
- Introducir a personas.

Si no cumple ninguno de esos criterios, mejor evita la reunión.

Regla #2: Establece un objetivo claro.

Asegúrate que la reunión tiene un objetivo claro y definido por escrito. Y además que:

- Haya una agenda en línea con el objetivo marcado.
- Esté acotada en tiempo, con una hora de comienzo y fin.
- El material, si lo hay, esté preparado y distribuido con antelación.
- Haya un moderador y una persona que escriba unas minutas que recojan acuerdos y puntos de acción.
- Durante la reunión, la introducción sea breve, para dejar el máximo de tiempo a preguntas y debate.
- Haya una conclusión donde el moderador resuma las minutas y los puntos de acción, cada uno con su dueño y su fecha límite.

Regla #3: Presente “en cuerpo y alma”.

Pon el 100% de tu atención en la reunión en todo momento. Y pide que los demás también lo hagan.

- Nada de smartphones, tabletas o laptops. Ni llamadas, ni mensajes, ni email, ni chequear otros documentos. Prohibida la multitarea. Si la reunión es importante como para que estés en ella, el resto puede esperar. Si no, te deberías replantear estar en la reunión.
- Sé puntual para empezar y para acabar.
- Es tu tiempo, y tienes derecho a exigir que los demás participantes estén “presentes” al 100%. Si no lo están, hazles participar, pregunta. Tanto si la has organizado tú y moderas, como si no, está en tu mano que la reunión no quede sin rumbo y a la deriva.

No hay mejor forma de malgastar una mañana que tener a una reunión sin un objetivo claro o que se alarga hasta la hora de comer sin llegar a ninguna conclusión, mientras chequeas tu correo. Depende de ti evitarlo.

¿Tienes otros trucos para evitar perder el tiempo en reuniones? ¿Cuál te resulta más útil?

Cómo atraer la buena suerte

I believe in ...

I believe in … (Photo credit: honor the gift)

¿Te ha pasado alguna vez esto? Vas buscando aparcamiento en el centro en hora punta. Ni un sitio donde aparcar. Te desesperas y te dices a ti mismo que hoy te va ser imposible encontrar sitio. Te acabas tirando una hora dando vueltas antes de conseguirlo. ¿Te ha pasado lo contrario? Vas convencido de que tendrás suerte. ¡Y zás! Se va uno y te deja un sitio libre justo delante de ti.

No es una cuestión esotérica (o no del todo). Está comprobado que cuando te sientes positivo y de buen humor, tus sentidos están más alerta. Percibes más oportunidades. Cuando estás ofuscado, tus sentidos se bloquean y pierdes oportunidades.

Las historias que te cuentas a ti mismo son el factor más determinante de la “suerte” con que te vas a topar en tu vida.

¿Te suenan estas historias que a veces nos repetimos cada día?

  • “El mercado está muy mal. Es mejor esperar agazapado a que pase la crisis.”
  • “Mis jefes son incapaces de valorarme en lo que yo valgo.”
  • “Se me dan mal las mates (o los idiomas).”

De tanto repetirlas, acabamos creyéndonoslas. Sin darnos cuenta usamos esas historias como explicación para nuestra situación. Como si ésta no dependiera de nosotros. Esas historias son la excusa perfecta para la inacción.

Y si en vez de esas, ¿nos contásemos estas otras?

  • “¿Crisis? a río revuelto ganancia de pescadores. En las crisis surgen las mayores oportunidades de cambio. Google nació justo en la crisis posterior al pinchazo de las punto-com.”
  • “Voy a buscar la oportunidad de mostrar a mis jefes de que soy capaz.”
  • “Querer es poder. Con constancia y paso a paso, puedo aprender lo que me proponga.”

Estos son los 5 pasos que sugiere Michael Hyatt para cambiar “tu película”:

  1. Reconoce qué historias te cuentas. Sobre ti, sobre tu situación. Este es el paso primordial.
  2. Anótalas en un papel. Eso te ayudara a identificarlas.
  3. Evalúa si te están ayudando o te están hundiendo. Reconoce aquellas historias que usas como excusa a menudo. O aquello que tomas como premisa, porque todos lo repiten.
  4. Escribe tu nueva historia, con una perspectiva optimista.
  5. Cuéntatela cada día. Repítela hasta que se convierta en tu realidad. Sustituye la anterior, cada vez que vuelva.

Es tú película. Escribe tú el guión. Y que la suerte te acompañe.

¿Qué historias te cuentas que te están lastrando? ¿Qué otra perspectiva te ayudaría a conseguir lo que quieres?

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Por qué muchos aprenden Inglés sin esfuerzo

leyendo-playaNo tuve la oportunidad de pasar mis veranos de adolescente en Irlanda o Inglaterra aprendiendo Inglés. No fui a ninguna academia privada. Sin embargo, después de BUP y COU, tenía un Inglés decente. Lo suficiente como para que pocos años después, IBM me contratara para un puesto donde lo tenía que hablar a diario.

¿Cómo había aprendido? Usando el método de la gente a la que menos les cuesta aprender idiomas: el hábito.

Estos son los tres simples hábitos que mejorarán tu Inglés:

1) Practica a la primera ocasión. No te cortes, ni te dé vergüenza no hablarlo bien. En el Instituto, siempre me acababa enamorando de las inglesas que venían de intercambio. Aunque nunca fui correspondido, no sería por mi tenacidad en ir a hablar con ellas en cada descanso. Busca tu oportunidad para practicar. Si tienes la posibilidad en el trabajo, aprovecha para tomar el teléfono y hablar con tus colegas internacionales. Si puedes cambiar a un puesto donde debas usar el Inglés a diario, no lo dudes. Es la única forma de aprender sin salir de tu país.

2) Lee en Inglés. Aunque sean 10 minutos al día. Ten un libro entretenido a mano. Busca que esté escrito en un Inglés sencillo para que no tengas que ir al diccionario cada dos frases. Cuando en la universidad algún profesor daba bibliografía en Inglés, no lo dudaba. No voy a negar que al principio te ralentiza la lectura. A la larga, llega el momento en que no recuerdas si algo lo has leído en Inglés o Español.

3) Ve películas y series en V.O. con subtítulos. No es un consejo muy original, pero es la realidad. Tampoco es original decir que para tener el vientre plano debes hacer abdominales todos los días, pero es lo cierto. Si de verdad, quieres mejorar tu Inglés, cambia tu hábito de ver películas. No por unas semanas, o unos meses. Para siempre. A no ser que solo quieres tener buen Inglés por unas semanas o unos meses.

Los que mejoran un idioma extranjero, consiguen introducir en su vida cotidiana la oportunidad de practicarlo: hablando con amigos, con compañeros de trabajo, leyendo y viendo películas.

Olvídate de hacer intensivos y cursos online una y otra vez. Si no eres capaz de introducir el hábito del Inglés en tu vida, será dinero y tiempo perdido.

¿Qué otros trucos conoces para practicar Inglés a diario?

5 arrepentimientos en tu carrera que aún puedes evitar

Felicidad

Felicidad (Photo credit: Haceme un 14)

El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es hoy.
— Proverbio Chino

Aprender de que se arrepienten en su carrera algunos de los que han llegado alto, es la mejor forma de minimizar las posibilidades de que tu también te arrepientas en el futuro.

Eso pensó Daniel Gulati, que publica en HBR el resultado de su entrevista a altos cargos de multinacionales. Esto son los 5 arrepentimientos que copan la lista:

1. Ojalá no hubiera tomado el trabajo solo por el dinero. Muchos estudios, los mismos que usan los de recursos humanos cuando pides aumento, confirman que el dinero no es el principal factor motivante para trabajar, sino tan solo un factor de higiene.
2. Ojalá lo hubiera dejado antes. La mayoría de los que dejaron su trabajo para centrarse en su pasión se arrepienten de no haberlo hecho antes.
3. Ojalá hubiera tenido la confianza de empezar mi propio negocio. El 70% de los trabajadores sueñan con aprender de su trabajo para luego establecerse por su cuenta. La realidad es que solo el 15% tiene lo que hay que tener para aventurarse.
4. Ojalá hubiera aprovechado mejor mis años de Universidad. Tal vez los mejores años de la vida, y cuantos los pasan deseando que se acaben cuanto antes los exámenes para tener el título.
5. Ojalá hubiera seguido mis corazonadas. Esos momentos de ahora o nunca, que dejas pasar. Esos trenes que pasan y no vuelven a pasar, son los más mencionados en arrepentimientos.

¿De qué no quieres tú arrepentirte en el futuro?